Reflexión sobre el aborto

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Hablar o escribir sobre el aborto, siempre abrirá un duro debate, posiciones a favor y en contra, todas respetables con argumentos bien planteados en muchos casos, sin embargo más que un tema político, considero que es una decisión y opción personal. 

En mi caso, por ejemplo, quizás por ser mamá no abortaría en ningún caso, por las siguientes razones… Ser abusada sexualmente y salir embarazada, debe ser terrible para cualquier mujer. Tener un bebe del monstruo que nos desgració la vida, que la marcó, debe ser vergonzoso, horrendo, porque nos recordará a cada instante lo que pasó. Peor aún, quizás tendrá su rostro, se parecerá a él y terminaremos rechazándolo. Pero creo que en ese caso, si sintiera que ya no puedo, lo daría en adopción, pues hay cientos de parejas que luchan por tener un bebe y no pueden, que tienen todo el amor del mundo para darle y el dinero para criarlo, y que merecen tener esa oportunidad.

Creo que a quien se debe castigar y condenar es al salvaje violador, incluso hasta con cadena perpetua, porque no comparto en mi caso, si fuera yo la víctima la idea de matar a ese bebé, si él no es culpable de lo que pasó, es otra víctima mas de este horrendo atentando contra una mujer. Pero ojo, es lo que yo pienso y siento, es lo que yo haría, porque cada caso, cada mujer es libre de pensar y decidir lo contrario, y creo no por ello ser juzgada.

Hay situaciones que el aborto es inevitable, pero solo en casos en que la vida de la madre corra peligro, porque considero que en los casos de malformaciones congénitas hay casos que pueden rescatarse, pues hay niños especiales que merecen una oportunidad. Tengo un primo de 6 años, el es un niño down, pero gracias al amor de mis tíos, quienes lo han llevado a cuanta terapia, charla y taller han podido, es un niño que contra todo pronóstico camina y corre bien, habla y se desenvuelve casi casi como un niño normal. Asistió a un nido como cualquier niño, ahora va a un colegio especial y entiende lo que uno le dice. Por ello, no imagino a mi familia, las reuniones y cumpleaños sin él. Entonces me pregunto, como sería todo si mi tía lo hubiese abortado a los 3 meses, cuando los médicos le dijeron que tenía síndrome de down.

LIBRE ALBEDRIO, POTESTAD DE DECIDIR

Sin embargo, pese a que como he contado, yo no abortaría en ningún caso, considero que la mujer debe tener la libertad de decidir si aborta o no, porque no puedo obligar a alguien a pensar como yo, por una cuestión muy simple: en mi caso, por más que despenalicen el aborto, no lo haría, porque mi convicción, mi forma de ser no lo permitiría. Pero quienes piensan distinto, tienen la libertad de decidir y no ser juzgadas, porque solo ellas viven su propia historia, saben si pueden o no criar a un bebé, ningún caso es igual.

Por eso me parece muy mal de parte de la Iglesia, que critique y censure el aborto, a las mujeres que deciden hacerlo, sin dar más alternativas. Ponerse en contra del uso del condón y de otros métodos anticonceptivos y la píldora del día después me parece ridículo, porque esa misma Iglesia que habla de amor, no se dedica a cuidar a mujeres embarazadas, violadas ni a bebés abandonados.

Como dije antes, yo no abortaría, pero no puedo obligar a nadie a pensar igual que yo, ni puedo decidir por los demás, porque existen varios tipos de mujeres. Hay madres que harían todo, todo por sus hijos ante una malformación congénita, pero también es cierto que hay mujeres que no tienen ese don, ni la fuerza, ni el dinero, que tienen todo en contra para batallar solas por un bebé que lamentablemente causa dolor y perjuicio económico, porque el destino a veces suele ensañarse contra los mas pobres y son a ellos, a quienes les tocan verdaderas desgracias, enfermedades incurables, vidas destinadas a morir.

Sin embargo, creo que este tema del aborto es para tomarlo con pinzas, porque también hay un grupo de mujeres que abusa de este tema. Conocí a alguien que abortó 3 veces porque no quería en ese momento ser mamá. Me pregunto, por qué no pudo usar condón o cuidarse con otro método, por qué matar? Creo que en ese sentido, si es condenable el aborto, porque se trata de personas que pudieron evitar un embarazo, que tenían los medios económicos para acceder a un preservativo o pastilla, que conocía de los métodos, pero no lo hizo y le fue mas fácil optar por el aborto.

Pero también existen casos de mujeres que han abortado sin consultarle al hombre que las ayudó a procrear, son pocos, pero hay. Y muchas veces los hombres si han querido asumir esa responsabilidad, aunque ellas no. Es una situación complicada, porque la mujer tiene derecho a decidir, aunque para los hombres resulte egoísta no ser partícipes de esta opción.

Hablar del aborto, es ponerse en mil y un teorías, en mil y un casos. Por ejemplo, la Iglesia, volviendo a ellos, critica el aborto, pero para nadie es un secreto que fuera de los conventos se ha encontrado fetos abandonados de monjas que los han abortado. Muchos sacerdotes también tienen hijos, pero los hacen pasar como sobrinos o hijos de las empleadas, para evitar escándalos. En el mundo, hay miles de sacerdotes violadores, pedófilos, lo cual me parece un peor atentado. Como dije, estoy contra el aborto, pero considero que para defender esa postura hay que ser consecuente con los actos, y lamentablemente la Iglesia no lo es.

Pero volviendo al tema del aborto, es cuestión de decisión, de respetar a quien piensa distinto. Eso es lo que he aprendido con tanto debate, porque hay mujeres que en medio de la depresión, angustia, post parto y demás, prefieren abandonarlos en las calles, dejar que se mueran de frío, peor aún, los matan y los dejan al lado de una acequia, lo cual es mas indignante. Ser mujer no siempre es sinónimo de ser madres, hay gente sin esa vocación, porque maltrata niños, les pega, los tortura, lo cual es peor.

Un testimonio que me conmovió, fue el de la señora que fue violada por 7 hombres militares en Ayacucho, su caso lo contó en la Comisión de la Verdad. Ella en una entrevista en Reporte Semanal el año pasado, contó como no quiso a su hija hasta los 10 años, como le pegaba sin razón, como no podía verla. Tuvo que tener otro hijo, ir al psicólogo, para empezar a amarla. Ahora esa hija tiene 2 pequeños, 2 nietos que adora y con los cuales está corrigiendo errores. Cuando le preguntaron que pensaba del aborto? porque ella quiso abortar y no la dejaron en esa época, dijo que la mujer tenía derecho a elegir. Lo dijo y la sentí sincera, pese a que luego recalcó, que pese a todo lo vivido, amaba a su hija y ella le había perdonado los malos tratos de niña.

Por eso insisto, quien no cree en el aborto, no lo hará por mas que lo despenalicen, no lo hará, así de simple. Por ello mismo estoy a favor de la libertad, del derecho de elegir sin ser condenado. Está en cada uno, decidir sobre su cuerpo, ir al especialista para no deprimirse por tal decisión, está en uno saber si se está preparado para ser madre, para asumir el reto de un bebé producto de una violación o con malformación. Como dije, no puedo obligar a alguien a pensar como yo, porque no estoy en su lugar, ni podría yo arreglarle la vida.

Finalmente, es cierto, los abortos ya existen, se practican desde hace años, así que mejor que quienes opten, lo hagan con medidas de higiene y seguridad para sus vidas. Con esto que digo, no estoy a favor del aborto, solo de la libertad de elegir. Quien quiera abortar, lo hará con o sin ley, con o sin despenalización, quien no quiera hacerlo, su convicción, no la dejará hacerlo. No debemos tampoco rasgarnos las vestiduras, hacerlo o no hacerlo no nos hace mejor o peor personas.

Un bebé es vida desde el primer día, por eso les comparto esta imagen  de mi hija a los 3 meses y medio en mi vientre, saludando con la manita a su mamá, la razón por la que apuesto por la vida.